Con casi 500 metros cuadrados, es una parte viva y esencial de nuestro decorado rural.
Al abrigo del porche típico segoviano, en desayunos bañados por la inimitable luz de Castilla; y de noche, seducidos por el ténue fulgor de los faroles, en él consumiréis algunos momentos muy agradables de vuestra estancia en La Hostería.
En estos momentos, y después de varios años (incluido este último) en que no pudimos regar lo necesario durante el verano, lo estamos remodelando para que se adapte a los tiempos que nos esperan y sobreviva con un mínimo consumo de agua.
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