A veces, escaparse unos días cuesta mucho.
Buscar un hueco, rezar para que en el trabajo no nos cambien los planes; escoger el lugar, encontrar habitación, colocar a los niños, los preparativos, el equipaje, etc..
Y además cuesta… dinero. Y no poco.
Demasiado esfuerzo e ilusión como para equivocarse… ¿no?
Y es que no hay nada peor que escoger un mal sitio, o simplemente algo que no es lo que queríamos… lo que estábamos buscando.
Desgraciadamente, a veces esto ocurre, y más en Turismo Rural. Bajo este título se agrupan desde Hoteles con encanto 5 ***** “Minimal Zen Súper Fashion”, a Casas Rurales que huelen a vaca y con encantadoras abuelas que cenan sentadas a tu lado. Si a esto le sumamos el caos generado por 17 CC.AA. muy celosas de sus competencias, e incapaces de ponerse de acuerdo para crear una clasificación de establecimientos común y comprensible por los clientes, las posibilidades de no elegir bien se aumentan considerablemente.
Porque no queremos que esto te ocurra, y porque si nos eliges, no queremos defraudarte ni lo más mínimo, te invitamos a realizar un pequeño cuestionario que te ayudará a comprobar, si en tu caso La Hostería… ¿es una buena elección?